lunes, 8 de abril de 2013

Palabras Distantes

Lo que encierra la distancia es algo bien difícil de explicar. Es difícil poner en palabras los sentimientos, las sensaciones, los sueños, los ideales. Las palabras suelen quedarse cortas la mayor parte del tiempo pero la mente no para. Y volvemos a la distancia. La distancia tiene un sabor agridulce. Tiene el poder de la selección: se elige de lo que se quiere ser parte y de lo que no, pero al mismo tiempo a veces simplemente no hay opción y por más que se quisiera no se esta. En ese momento en el que se quisiera estar no se esta y pasa, pasa el momento.
La gente se pregunta por qué el afortunado que salió de su país a conquistar nuevos territorios extraña. Por qué extraña su país subdesarrollado? Por qué extraña su desorden y su caos? Por qué se interesa por su gente? Por qué insiste en no olvidar de donde vino si esta en la ciudad luz? Por qué? Por qué no se desarraiga? Por qué busca motivos para sentirse orgulloso de un país que esta en caos según algunos? Por qué? Preguntas que tampoco las palabras consiguen responder, como tampoco consiguen evidenciar el deseo inmenso de un vivir en un mundo utópico. Un mundo utópico que tampoco es regresar al país porque nuevamente en la cercanía aflorarían mas sentimientos menos claros.
Un mundo utópico donde la gente aprenda que la fuerza de un argumento no esta dada por la carga agresiva de su contenido, ni por la ley del más fuerte, ni del más maquiavélico, ni la ley del menos estúpido. Donde la gente entienda que no es estúpido el que no comparte su punto. Donde la gente entienda que tal vez ese estúpido que cree que marchando va a conseguir hacer algo para la paz de su país, tiene una razón de ser  al  igual que el otro estúpido que no quiere salir. Un lugar donde la gente se deje de tratar de estúpida por no compartir una opinión y aprenda a escuchar, a generar conocimiento, aprendizajes, cambios, a compartir ideas y construir futuro. Un mundo utópico donde nos desgastemos menos en pensar por el otro y pensemos yo qué? Yo qué hago, yo qué pienso, yo qué quiero? Cómo contribuyo yo? Insulto? maltrato? me desgasto? y qué con eso? Yo qué????
Yo estoy acá lejos, no entiendo que pasa allá pero tampoco me gusta lo que veo. Porque aquí y allá veo lo mismo. Veo personas que olvidaron que es tener un corazón, veo personas que quieren que todas las guerras acaben pero son seres violentos. Veo personas que quieren la paz mundial pero sus gestos nobles son pocos. Veo gente cargada de rabia y cinismo frente a temas humanistas.
Veo gente que dejo de soñar en mundos utópicos y atravesar umbrales de luz para llegar a ellos. Veo cosas que no entiendo en contraste con cosas que amo. Veo riqueza, riqueza pura encerrada en la pobreza, la pobreza de espíritu. 
Y en la distancia anhelo estar cerca pero al mismo tiempo me alejo.

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