La mayoría de las personas nos movemos por impulsos, fuerzas que nos empujan a realizar determinada acción. Algunos tienen descargas permanentes para cumplir con determinadas tareas mientras otros las tenemos para buscar formas de evadir las mismas. Algunos, encontramos un regocijo indescriptible en sentarnos frente al sol a pensar en la próxima playa que visitaremos, en quién estará a nuestro lado en esa próxima oportunidad y cuál será el motivo de la próxima carcajada, mientras las tareas se acumulan en nuestras mesas. Al mismo tiempo, los otros encuentran plenitud en descubrir torrentes de información frente a fenómenos inconclusos, polémicos, inverosímiles, en profundizar, en analizar y sobre analizar, en bombardearse a si mismos con preguntas aún más complejas de la cual inicio su búsqueda. Ambos tienden a disfrutar plenamente su día a día y a enorgullecerse de la misma. Sin embargo, en algún punto, ambos se encuentran y sonríen cómplices anhelando intercambiar papeles solo por un día.
Aquí y Ahora
viernes, 13 de marzo de 2026
viernes, 1 de mayo de 2020
El prejuicio de amar al otro
Desde niña siempre he querido mucho a las personas que me rodean. Y cuando digo a las personas que me rodean me refiero no a mi familia, sino en general a las diferentes personas que han hecho parte de las diferentes etapas de mi vida.
He recibido comentarios como que si quería a todo el mundo, pues nadie iba a saber que realmente lo quería. En su momento me pareció un argumento valido. También me dijeron que uno no puede ser amigo de todo el mundo y creí que tal vez podía ser cierto. Que no fuera tan apegada y que porque decirle a todo el mundo que lo quiero. Esos, y demás comentarios relacionados, me hicieron dudar y en algunos casos dejar de decir te quiero o te amo. Y acá voy a parar un momento para decir que cuando hablo de amar no me refiero al amor romántico. Yo amo y quiero mucho en general y me he sentido juzgada por hacerlo a lo largo de mi vida. ¿Por qué?, ¿cómo?, ¿cómo que los quieres si los conoces hace poco?, ¿son tu familia?, ¿pero cómo vas a querer a esas personas si son completamente opuestas?, ¿por qué te hablas con este si eres amiga de aquel?
En fin, estos días de cuarentena, donde en teoría uno tiene tiempo de pensar, concluí que existe un prejuicio en amar al otro. Tenemos un prejuicio frente amar al otro, y repito no románticamente porque eso merecería otro post. Nos parece extraño que la gente quiera mucho y a muchos. Que la gente quiera a personas con las que tal vez no compartió mucho tiempo, quiera personas que tal vez no ve seguido. En fin, siento que durante mi vida he querido o amado a muchas personas, con las que efectivamente ya no hablo pero en su momento quise, las sigo apreciando y deseándoles lo mejor del mundo. La vida me sigue dando la oportunidad de conocer personas maravillosas, que puede que trasciendan o no en el tiempo e igual las quiero y las querré. Evidentemente las circunstancias de la vida cambian con el tiempo pero creo que el cariño o el aprecio siempre van a estar presentes y es muy lindo poder recordar a las personas con esa sensación. Hay que normalizar amar, porque el problema del mundo radica en las personas y yo me atrevo a decir desde mi zona de confort que radica en las personas con falta del amor.
jueves, 12 de febrero de 2015
Yo me respeto y te respeto
Hace dos años tuve mi primera entrada en este blog cuestionando nuestra denominación de Homo Sapiens, es decir, de hombre sabio. Y lo cuestionaba en la medida que no entendía como siendo "racionales" teníamos comportamientos tan irracionales, realmente tan salvajes. Y tristemente hoy me siento con el mismo sinsabor de hace dos años y con un poco más de preocupación. Porque me pregunto ¿en qué momento de nuestra vida se da ese click que te hace sentirte superior o mejor que alguien?, o ¿en qué momento de la vida asumes que tienes el poder de determinar el valor otra persona? ¿qué te da el derecho o qué te hace asumir que puedes decidir quien vive y quien no? ¿será posible que asumir que puedes determinar el valor de la vida de alguien te haga sentir infinitamente poderoso? Y si es así, ¿qué tipo de poder es este?¿cómo puede hacerte sentir bien atentar contra otro ser? y si no te hace sentir bien, luego ¿por qué permites o te permites atentar contra la integridad de alguien?
Me preocupa, me indigna, me siento impotente y un poco intrigada, porque hace dos años era una joven con esta preocupación y ahora sigo siendo joven, pero además soy madre, y veo a mi hijo de 5 meses: tan feliz, tan inocente, tan puro, tan incorruptible, y pienso que todos comenzamos así. Todos fuimos estos pequeños seres que vinimos al mundo con toda la capacidad de hacer de él algo maravilloso. Vuelvo a mi pregunta ¿en qué momento se da ese cambio tan radical? Y sí, tal vez ¿las condiciones de vida, las oportunidades? La verdad yo no compro ese discurso de es que como tú naciste en cuna de oro. No!
He tenido la oportunidad de compartir con muchas personas de escasos recursos y condiciones de vida precarias, de gente que ha vivido y nacido en focos de violencia y falta de oportunidades y no por esto son tan irracionales como muchos otros con muchos bienes y oportunidades por doquier. No! es esto lo que determina la capacidad de un individuo de ser consciente. No!!!! no son los medios, ni la plata. Luego ¿qué es? ¿falta de amor?¿no encontrarle sentido a la vida?¿es tan difícil encontrarle un sentido a la vida?
A mí me parece simple. Me parece que la vida es sagrada y no por religión, o política, por lógica. La vida es la vida punto. La vida se respeta y se respeta la vida del pobre y del rico, del estudiado y del que no tuvo la posibilidad de estudiar, del niño, del joven y del viejo, del hombre y la mujer, del que vive en las grandes ciudades y del que vive en el campo. La vida se respetaaaaaaaaaaaaa!!!!
El respeto para mí, empieza chico. Empieza en que yo me respeto y te respeto. En que hay respeto en la casa, en la familia, en las amistades, en el día a día, en la ciudad. El respeto no es una cuestión de política, de religión o de dogma. Es una cuestión personal. Estamos viviendo una falta de compromiso con la vida y una infinita falta de solidaridad y así no hay sociedad y no hay mundo que aguante.
Crítica, crítica y crítica. Pero ¿qué está haciendo cada uno de nosotros frente esto? ¿Más crítica?
Argumentos, diálogos, debates reales, ESCUCHA, construir juntos. Eso necesitamos. Tenemos mil herramientas. Las redes sociales, tan desperdiciadas las tenemos. Estamos a clicks de hacer cosas maravillosas, pero preferimos seguir en nuestras burbujas de narcisismo antes de pensar que uniendo nuestras burbujas y respetandonos podríamos hacer de este mundo el lugar bonito que es.
jueves, 17 de abril de 2014
Y yo le diré a mi hijo...
El tiempo pasa y yo le diré a mi hijo...
Uy Gabo fue famosísimo, en el colegio me hicieron leer par de sus libros. Solo que en esa época a duras penas los leía para hacer ensayos no tenía yo idea que implicaba su Nobel de Literatura. Lo que más recuerdo, más que sus libros, fueron sus 13 líneas para vivir. Esas las imprimí y las pegue en la pared de mi cuarto y las leí durante años porque me parecían super bonitas y sabias. Se murió cuando yo tenía 28 años. Sí, 28, yo le conocí toda mi vida. He de decirte hijo que ese día se me arrugo el corazón y no sé si por su muerte o porque sentí que se me estaba yendo el tiempo de las manos.
Uy Gabo fue famosísimo, en el colegio me hicieron leer par de sus libros. Solo que en esa época a duras penas los leía para hacer ensayos no tenía yo idea que implicaba su Nobel de Literatura. Lo que más recuerdo, más que sus libros, fueron sus 13 líneas para vivir. Esas las imprimí y las pegue en la pared de mi cuarto y las leí durante años porque me parecían super bonitas y sabias. Se murió cuando yo tenía 28 años. Sí, 28, yo le conocí toda mi vida. He de decirte hijo que ese día se me arrugo el corazón y no sé si por su muerte o porque sentí que se me estaba yendo el tiempo de las manos.
13 LÍNEAS PARA VIVIR - GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ
1. Te quiero no por quien eres, sino por quien soy cuando estoy contigo.
2. Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hará llorar.
3. Sólo porque alguien no te ame como tú quieres, no significa que no te ame con todo su ser.
4. Un verdadero amigo es quien te toma de la mano y te toca el corazón.
5. La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.
6. Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa.
7. Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para una persona tú eres el mundo.
8. No pases el tiempo con alguien que no esté dispuesto a pasarlo contigo.
9. Quizá Dios quiera que conozcas mucha gente equivocada antes de que conozcas a la persona adecuada, para que cuando al fin la conozcas sepas estar agradecido.
10. No llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió.
11. Siempre habrá gente que te lastime, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y sólo ser más cuidadoso en quien confías dos veces.
12. Conviértete en una mejor persona y asegúrate de saber quién eres antes de conocer a alguien más y esperar que esa persona sepa quién eres.
13. No te esfuerces tanto, las mejores cosas suceden cuando menos te las esperas.
2. Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hará llorar.
3. Sólo porque alguien no te ame como tú quieres, no significa que no te ame con todo su ser.
4. Un verdadero amigo es quien te toma de la mano y te toca el corazón.
5. La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.
6. Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa.
7. Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para una persona tú eres el mundo.
8. No pases el tiempo con alguien que no esté dispuesto a pasarlo contigo.
9. Quizá Dios quiera que conozcas mucha gente equivocada antes de que conozcas a la persona adecuada, para que cuando al fin la conozcas sepas estar agradecido.
10. No llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió.
11. Siempre habrá gente que te lastime, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y sólo ser más cuidadoso en quien confías dos veces.
12. Conviértete en una mejor persona y asegúrate de saber quién eres antes de conocer a alguien más y esperar que esa persona sepa quién eres.
13. No te esfuerces tanto, las mejores cosas suceden cuando menos te las esperas.
jueves, 20 de junio de 2013
¿Un amor público?
- Y habrás de saber que ya tomé una decisión y que esa rige a partir del día que la tomé, pero como no recuerdo cuando fue, rige a partir de hoy. A partir de hoy quiero un amor público.
- ¿Un amor público?
- Sí, ese que se enorgullece de llamarse amor, que no tiene restricción de escenarios, ni de emoción, ese que se grita a los cuatro vientos y que se ufana de creerse superior que el resto de los amores. Ese, ese amor bonito que fue hecho para los dos.
lunes, 8 de abril de 2013
Palabras Distantes
Lo que encierra la distancia es algo bien difícil de explicar. Es difícil poner en palabras los sentimientos, las sensaciones, los sueños, los ideales. Las palabras suelen quedarse cortas la mayor parte del tiempo pero la mente no para. Y volvemos a la distancia. La distancia tiene un sabor agridulce. Tiene el poder de la selección: se elige de lo que se quiere ser parte y de lo que no, pero al mismo tiempo a veces simplemente no hay opción y por más que se quisiera no se esta. En ese momento en el que se quisiera estar no se esta y pasa, pasa el momento.
La gente se pregunta por qué el afortunado que salió de su país a conquistar nuevos territorios extraña. Por qué extraña su país subdesarrollado? Por qué extraña su desorden y su caos? Por qué se interesa por su gente? Por qué insiste en no olvidar de donde vino si esta en la ciudad luz? Por qué? Por qué no se desarraiga? Por qué busca motivos para sentirse orgulloso de un país que esta en caos según algunos? Por qué? Preguntas que tampoco las palabras consiguen responder, como tampoco consiguen evidenciar el deseo inmenso de un vivir en un mundo utópico. Un mundo utópico que tampoco es regresar al país porque nuevamente en la cercanía aflorarían mas sentimientos menos claros.
Un mundo utópico donde la gente aprenda que la fuerza de un argumento no esta dada por la carga agresiva de su contenido, ni por la ley del más fuerte, ni del más maquiavélico, ni la ley del menos estúpido. Donde la gente entienda que no es estúpido el que no comparte su punto. Donde la gente entienda que tal vez ese estúpido que cree que marchando va a conseguir hacer algo para la paz de su país, tiene una razón de ser al igual que el otro estúpido que no quiere salir. Un lugar donde la gente se deje de tratar de estúpida por no compartir una opinión y aprenda a escuchar, a generar conocimiento, aprendizajes, cambios, a compartir ideas y construir futuro. Un mundo utópico donde nos desgastemos menos en pensar por el otro y pensemos yo qué? Yo qué hago, yo qué pienso, yo qué quiero? Cómo contribuyo yo? Insulto? maltrato? me desgasto? y qué con eso? Yo qué????
Yo estoy acá lejos, no entiendo que pasa allá pero tampoco me gusta lo que veo. Porque aquí y allá veo lo mismo. Veo personas que olvidaron que es tener un corazón, veo personas que quieren que todas las guerras acaben pero son seres violentos. Veo personas que quieren la paz mundial pero sus gestos nobles son pocos. Veo gente cargada de rabia y cinismo frente a temas humanistas.
Veo gente que dejo de soñar en mundos utópicos y atravesar umbrales de luz para llegar a ellos. Veo cosas que no entiendo en contraste con cosas que amo. Veo riqueza, riqueza pura encerrada en la pobreza, la pobreza de espíritu.
Y en la distancia anhelo estar cerca pero al mismo tiempo me alejo.
jueves, 13 de septiembre de 2012
CASUALIDAD O SEÑAL
Hoy me pregunto si realmente las casualidades existen o si las situaciones extraordinarias que vivimos pueden tomarse como señales. Es claro para mi que percibimos lo que queremos y entendemos las situaciones de acuerdo a un sinnúmero de factores: el estado de animo, los afectos o desafectos hacia la persona o las personas involucradas, el lugar, el momento, en fin. El punto es que esas casualidades o no, dependiendo de la forma como las interpretemos pueden cambiar completamente el rumbo de la historia y desembocar en algo extasiante, claro esta en un buen caso. Podría pasar que el paso, fuera de por si un mal paso y que vivirlo como una mera casualidad hubiera sido una mejor opción. Lo que me intriga es hasta que punto la interpretación que se le da a la situación, que asumo ligada a la carga emocional, convierte una casualidad en una señal o si por el contrario es un hecho tangible que, ante la imposibilidad de interpretarlo como lo que es, una señal, se asume como casualidad.
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